La Alhambra, ¿una de las 7 maravillas?

Se está celebrando el sufragio global para elegir las siete nuevas maravillas en el mundo, ideado por Bernard Weber, entre cuyas propuestas consta la Alhambra de Granada, único monumento elegido entre el patrimonio español. Os invitamos a votar:

En esta historia, el número siete tiene un papel protagonista. Para empezar, hace ya siete años que Bernard Weber, un peculiar millonario suizo, puso en marcha un sufragio global para elegir las nuevas siete maravillas del mundo, una idea romántica que venía rondándole la cabeza en honor a las antiguas siete maravillas del mundo clásico -las pirámides de Guza (Egipto), los jardines colgantes de Babilonia (Irak), el templo de Artemisa en Éfeso (Turquía), la estatua de Zeus de Olimpia (Grecia), el mausoleo de Halicarnaso (Turquía), el faro de Alejandría (Egipto) y el coloso de Rodas (Grecia)-, de las que sólo una, las pirámides de Guza, sigue en pie. Weber creó la Fundación New7Wonders -con el lema «Nuestra herencia es nuestro futuro» y una web (www.new7wonders.com) desde la que pedía a cualquiera que quisiera hacerlo que eligiera sus candidatos. Sólo había una condición: que el monumento en cuestión hubiera sido construido antes del año 2000.

Patio de Arrayanes de la Alhambra«La calidad artística no se mide por votación democrática», afirma Francisco Calvo Serraller.

Lo que nos lleva al siguiente siete: «Si las antiguas siete maravillas del mundo estaban alrededor del Mediterráneo y ahora están repartidas por todo el mundo, ¿por qué mantener la cifra?», reconoce el mismo Weber durante una conversación telefónica. «Porque he descubierto que el siete es un número muy práctico. Siete es la media de cosas que nuestro cerebro puede recordar haciendo un mínimo esfuerzo. Y con esta iniciativa estamos eligiendo siete símbolos que todo el mundo recordará para celebrar la diversidad cultural de nuestro planeta».

Con los votos de los primeros entusiastas, se elaboró una lista de 77 candidatos entre los que figuraban la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, la Sagrada Familia de Barcelona y la Giralda de Sevilla. Después, explica Weber, un grupo de expertos eligió los 21 (múltiplo de siete) monumentos finalistas teniendo en cuenta, entre otras cosas, su distribución por el planeta. De entre todos, sólo un monumento español logró pasar al grupo de los aspirantes: la Alhambra de Granada.

La iniciativa de Weber, que cuenta con el apoyo de la Unesco, ha tenido mucha aceptación mediática y ya suma más de 40 millones de votos. Cada semana se suman más de 100.000 nuevos sufragios, muchos de ellos de niños. En los países con candidatos en juego se están generando cadenas de apoyo a su monumento en cuestión. De hecho, muchos han recibido en su correo electrónico una llamada pidiendo el voto por la Alhambra que, de momento, no está entre los elegidos. Según la última lista, que la fundación tiene previsto publicar hoy, día 7, el alcázar nazarí no figura entre los 10 primeros candidatos. Y eso a pesar de la ola de solidaridad que poco a poco ha ido despertando y que han apoyado importantes personalidades: los Reyes, la ministra de Cultura, que aprovecha todas sus comparecencias para pedir el voto por la Alhambra, e incluso el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ya han votado por ella. Carmen Calvo y el presidente, por cierto, han desvelado sus siete candidatos: las pirámides de Guza (Egipto), el templo de Petra (Jordania), la Acrópolis de Atenas (Grecia), Machu Picchu (Perú), la Gran Muralla china, las estatuas de la isla de Pascua (Chile) y, por supuesto, la Alhambra. En Granada, el pasado domingo, 29 de abril, los bomberos de la ciudad, liderados por Owen García, organizaron un abrazo a la Alhambra al que acudieron unas 8.000 personas. Hubo globos de helio con los colores de la bandera de la ciudad, sonaron las sirenas de los coches de bomberos… Owen no cabe en sí de gozo: «Hemos conseguido un hecho histórico en Granada, donde no se había reunido tanta gente por un motivo que no fuera deportivo o político». De hecho, Owen ya le está dando vueltas a su próxima «idea de bombero». «Ya que la infanta Sofía nació el mismo día en que organizamos el abrazo», explica, «queremos sugerir a la Casa del Rey que voten en su nombre por la Alhambra. Ese pequeño gesto podría suponer millones de votos más».

El criterio estético

Owen, como Weber, se lo está pasando pipa. Sin embargo, todo el mundo no es ni mucho menos tan entusiasta con la iniciativa. Francisco Calvo Serraller, catedrático de Historia del Arte, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y antiguo director del Museo del Prado, lo considera «un disparate y una tontería». «La calidad artística no se mide por votación democrática», explica. «Por este método podría salir elegido el estadio Santiago Bernabéu. De hecho, hay varios Santiago Bernabéu entre los 21 finalistas. No tiene ningún criterio estético, ni moral. Es una de estas cosas para entretenerse que puede tener rentabilidad mediática, pero que no tiene nada que ver con la historia del arte. Es un juego inocuo que puede ayudar a un pobre hombre aburrido y que no hay que sacar de su contexto lúdico e infantil».

Por otra parte, el hecho de que, además del voto vía Internet, que es gratuito, se hayan habilitado líneas telefónicas y de sms, con un coste superior al euro por voto, ha levantado sospechas. ¿No estará Weber aumentando su fortuna con la idea? Pero el millonario, que ha visitado uno por uno cada monumento candidato para promocionar su loca idea, lo niega tajantemente: «Esto no ha sido un viaje de placer. Ha sido interesante, divertido, pero la logística de organizar una gira de estas características por 21 países supone mucho trabajo y estrés. En cuanto al dinero, todavía no hemos recaudado lo suficiente para cubrir gastos. Digamos que, comercialmente, todavía no ha sido un éxito, aunque con cubrir gastos me doy por satisfecho. Esperamos que llegue a serlo, porque con parte del dinero que recaudemos queremos financiar proyectos de recuperación de monumentos, como la reconstrucción de las estatuas de Buda que dinamitaron los talibanes». Algunas de las ideas para hacer el proyecto rentable son la venta de productos de merchandising (pins, camisetas, sellos, gorras…), la descarga de una canción (bastante cursi, por cierto) dedicada a las siete maravillas o la compra de un viaje organizado a alguno de los 21 candidatos a maravilla.

La aventura de Weber está cerca de llegar a su fin. El próximo 7 de julio (7 del 7 de 2007), en el estadio de la Luz de Lisboa -con capacidad para acoger a 60.000 espectadores-, el millonario dará a conocer los ganadores, del que sólo se sabe uno: las pirámides de Guza, que tienen asegurado un puesto honorífico. Weber asegura que aún puede pasar cualquier cosa: «Es muy emocionante. Las diferencias entre candidatos son muy pequeñas. Los españoles no deben darse por vencidos».

Weber, por su parte, ya está dándole vueltas a sus próximas dos ideas: lanzar al espacio un CD con una reproducción en tres dimensiones de cada una de las maravillas, «por si algún día acaban también destrozadas, como seis de las antiguas», y una nueva votación global para elegir las siete maravillas de la naturaleza. «Algo que viene muy al caso con la creciente preocupación por salvar al planeta».

www.new7wonders.com

Fuente: El País. Madrid, 7 de mayo de 2007