Encuentro de Investigadores en Estudios Árabes e Islámicos en España

Autor del artículo: Daniel Gil-Benumeya - FUNCI

Fecha de publicación del artículo: 17/09/2019

Año de la publicación: 2019

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A lo largo de los días 9 y 10 de septiembre de 2019, Casa Árabe acogió el Encuentro de Investigadores en Estudios Árabes e Islámicos en España, dedicado a la presentación y el intercambio de ideas sobre los proyectos de investigación relacionados con esta amplísima área de conocimiento que se están llevando a cabo actualmente en España, con frecuencia integrados en marcos transnacionales más amplios. El gran valor y la dificultad de un encuentro de esta clase reside en la multidisciplinaridad de las investigaciones —que abarcan los campos de la filología, la literatura, el pensamiento, la historia, la sociología, la antropología, las ciencias políticas, etc.—, en la medida en que pone en contacto a investigadores que no siempre comparten sinergias, a pesar de su adscripción común a los estudios árabes e islámicos, por la disparidad de sus especializaciones.

El encuentro fue posible gracias al buen hacer de dos investigadores del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC (ILC-CSIC), Adday Hernández López y Jan Thiele. En el mismo estuvieron representadas once universidades españolas, diversos centros del CSIC y otras instituciones vinculadas con el área de los estudios árabes e islámicos, como la Biblioteca Islámica Félix María Pareja y la propia Casa Árabe, anfitriona del encuentro.

Asistieron, también, otras personas e instituciones cercanas a esas áreas de interés, entre ellas la Fundación de Cultura Islámica (FUNCI). En FUNCI, somos conscientes de la importancia de estas iniciativas, que promueven una mayor colaboración entre instituciones investigadoras, universidades y ONG, y permiten desarrollar investigaciones comprensivas y de mayor alcance. Mantenernos al tanto de los avances realizados en estos campos constituye la mejor forma de realizar una contribución actualizada y de calidad, que permita lograr con eficacia los objetivos culturales y sociales de nuestra Fundación.

Lo trans en el arabismo del siglo XXI

Manuscrito de Hadit Bayad wa-Ryad, manuscrito almohade del s. XIII. (proyecto Nazamer, Universidad de Granada)

La tónica general del encuentro fue de interdisciplinaridad pero también de valoración positiva de la suma y hasta mezcla de perspectivas. Como signo de ello y de los tiempos, fueron muchas las presentaciones de proyectos que hicieron énfasis no solo en su carácter multidisciplinar y participado sino en su vocación trans: transnacional, transcultural, transfronteriza…  Se apreció una voluntad importante de incorporar perspectivas de género, transculturales, mestizas y, habitualmente, poco visibilizadas en las fuentes y en la investigación académica a causa de su mismo carácter subalterno o fronterizo. Es el caso, por ejemplo, de las autoras literarias que quedan en alguna medida fuera o en los márgenes del foco de los estudios literarios árabes por razones geográficas, lingüísticas, de género o de clase, como dice el proyecto Cartografías literarias del Mediterráneo (CALITME), presentado por Mònica Rius de la Universidad de Barcelona (UB). El objetivo de este proyecto es precisamente recopilar, describir y analizar esta literatura fronteriza de raigambre árabe, que encaja mal en la tradicional clasificación de la literatura por áreas lingüísticas y nacionales. Es el caso también de los proyectos que estudian aspectos de las sociedades araboislámicas clásicas aplicando retrospectivamente estas perspectivas trans. Por ejemplo el que presentó la investigadora Linda Jones de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) sobre las «identidades y alteridades religiosas, transculturales y de género en la Península Ibérica y Mediterráneo de la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna». O también el proyecto Nazamer,  presentado por Desirée López Bernal de la Universidad de Granada (UGr), cuyo objetivo es reconstruir la historia, memoria y dinámicas sociales de las mujeres del reino nazarí de Granada y del reino meriní de Fez (siglos XIII-XV), infrarrepresentadas en las fuentes en relación con la importancia social que tuvieron, y en la que trata de identificar su aportación a los diversos campos del saber, su situación social, sus oficios y su propia diversidad en cuanto a clase social, origen étnico o religión.

De los manuscritos a las app

Las humanidades gozan de buena salud. Prueba de ello es el proyecto sobre «manuscritos bíblicos y patrísticos griegos, árabes y latinos» que presentó Pedro Mantas, de la Universidad de Córdoba (UCo), y que continúa otros proyectos previos de recuperación del patrimonio manuscrito árabe cristiano y sus relaciones con la lengua y cultura de los llamados padres de la Iglesia bizantinos. También se vincula con el pensamiento religioso el proyecto presentado por Jan Thiele (ILC-CSIC), uno de los organizadores del encuentro, sobre las interacciones entre religión y fe y las discusiones teológicas en el occidente islámico durante la Edad Media y la temprana Edad Moderna. Dicho proyecto explora principalmente el desarrollo del kalam o teología especulativa en el Magreb, centrándose en su rama ash’arí, y recurre al estudio de la producción escrita en la época.

Susana Calvo Capilla, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), presentó el proyecto «Ál-Andalus, arte, ciencia y contextos en un Mediterráneo abierto», que estudia los importantes intercambios —de sabios, ideas, arte, libros y objetos ligados al saber— entre la Península ibérica y la zona de Egipto y Siria, que resultan particularmente interesantes teniendo en cuenta que durante una parte de su historia ambos territorios estuvieron bajo la administración de poderes rivales.

Al-Ándalus sigue ocupando, como es lógico, una parte del quehacer investigador en España. Maribel Fierro (ILC-CSIC) presentó su proyecto sobre «al-Ándalus y el Magreb en el Oriente islámico» cuyo objetivo es entender cómo, cuándo y por qué se difundió en el Mashreq, el Oriente del mundo islámico, el conocimiento elaborado en el Occidente, esto es, en al-Ándalus y los territorios de los actuales Marruecos, Argelia y Túnez. Una cuestión importante teniendo en cuenta que lo que generalmente se conoce y asume —ya desde los tiempos de al-Ándalus— es la transmisión del saber en sentido inverso, del Oriente al Occidente islámico. En una línea similar de estudios de las relaciones transnacionales en época medieval, Susana Calvo Capilla, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), presentó el proyecto «Ál-Andalus, arte, ciencia y contextos en un Mediterráneo abierto», que estudia los importantes intercambios —de sabios, ideas, arte, libros y objetos ligados al saber— entre la Península ibérica y la zona de Egipto y Siria, que resultan particularmente interesantes teniendo en cuenta que durante una parte de su historia ambos territorios estuvieron bajo la administración de poderes rivales.

Muchos de estos proyectos que recorren terrenos clásicos utilizan metodologías novedosas, especialmente herramientas digitales que multiplican las posibilidades y el alcance de la investigación. Es el caso del proyecto presentado por Amalia Zomeño (ILC-CSIC) sobre microhistoria de la Granada nazarí. A través del análisis exhaustivo de una serie de casos particulares, extraídos de documentos notariales y otras fuentes de archivo, este proyecto pretende reconstruir la vida de la población de Granada en los albores de su desaparición como sociedad islámica.

No obstante, los grandes proyectos de humanidades digitales presentados en el encuentro son los que integran la Red Digital de Proyectos de Estudios Árabes e Islámicos (ARISnet), creada en 2018. Uno de ellos es el de Luis Molina, de la Escuela de Estudios Árabes (EEA-CSIC), que se centra en las redes de ulemas andalusíes y la estructura de transmisión del saber. Un tema de estudio clásico al que las herramientas digitales proporcionan un salto cualitativo en su concreción y comprensión. A partir del estudio de 11.600 ulemas andalusíes, Molina explicó cómo la transmisión de los conocimientos se garantizaba mediante una estructura de red redundante (información que se transmite y recibe a la vez por distintos canales), a menudo facilitada por vínculos familiares. Este modelo, que dificulta la pérdida de información por la desaparición de nodos de la red, prefigura el diseño de las redes digitales siglos después. Dentro de la misma red ARISnet, Miguel Ángel Manzano, de la Universidad de Salamanca (USAL), y Helena de Felipe, de la de Alcalá de Henares (UAH), presentaron «Geografía Cultural del Magreb y Dinámicas Humanas en el Norte de África (MAGNA)», proyecto integrado por dos subproyectos. El primero, sobre «geografía cultural del Magreb islámico medieval y moderno», pretende crear una base de datos de toponimia histórica del Magreb desde la conquista araboislámica hasta la Edad Moderna, extraída de todas las fuentes disponibles (escritas y orales, árabes y no árabes), que proporcione una información concreta sobre cada topónimo: su localización, su etimología, los datos históricos relacionados con el mismo, los textos y relatos que lo mencionan, etc. El segundo, complementario del primero, se centra en el «poblamiento y paisaje en perspectiva histórica», esto es, en los grupos humanos y sus dinámicas. Ambas investigaciones pretenden convertirse en un espacio de referencia para todos los especialistas e interesados en la historia y la geografía del Magreb.

El Corán europeo

Entre las dos perspectivas de humanidades digitales y de énfasis en lo transcultural y transfronterizo se enmarca macroproyecto europeo coordinado por Mercedes García-Arenal (ILC-CSIC) sobre «El Corán europeo»  (EuQu), financiado por el Consejo Europeo de Investigación con una de sus prestigiosas Synergy Grants. Este ambicioso proyecto parte de la idea de que el Corán está entretejido desde hace siglos con el patrimonio intelectual de Europa. No solo porque Europa ha contado con comunidades musulmanas históricas, que emprendieron ya hace siglos la tarea de traducir y comentar su libro sagrado en lenguas distintas del árabe, sino también porque el Corán ha sido profusamente traducido y utilizado por la intelectualidad europea en polémicas religiosas y políticas, a menudo sin relación necesaria con el islam, como contaba recientemente John Tolan a propósito de la figura de Muhammad. Tolan es, precisamente, uno de los investigadores destacados del EuQu. García-Arenal señaló cómo el Corán ha sido empleado tanto para construir como para deconstruir las fronteras entre cristianismo, judaísmo e islam, y cómo tuvo un papel en la emergencia y consolidación de la Ilustración europea. Para fundamentar esta investigación, el proyecto se propone crear una base de datos con todos los manuscritos de Corán y tafsir (exégesis) producidos históricamente en Europa, todas las ediciones y traducciones del libro y todos los textos escritos por autores europeos sobre el mismo.

En otros proyectos, lo digital no es solo una herramienta, sino que forma parte del objeto de la investigación. Es el caso del proyecto presentado por Mayte Penelas (EEA-CSIC), «Mediating Islam in the Digital Age» que estudia los cambios experimentados por el islam y los estudios islámicos como consecuencia de la era digital, mayores que los sufridos por otras religiones monoteístas. La transformación más evidente es la hegemonía que han adquirido corrientes del islam que hasta hace poco eran marginales, pero también pueden señalarse la creación de nuevos imaginarios compartidos sobre el presente y el pasado histórico del islam, así como nuevas relaciones con la historia, entre otros efectos. Otro proyecto centrado en lo digital es el de «protección del patrimonio en lugares de conflicto a través de herramientas digitales», presentado por Araceli González Vázquez, de la Institución Milá y Fontanals (IMF-CSIC). El objetivo del mismo es el diseño de una app que permita a las ONG que trabajan en zonas de conflicto inventariar los bienes patrimoniales en peligro y facilitar pautas de actuación.

Entre tradición y actualidad

Varios proyectos se centran en lo que podríamos considerar las pervivencias o proyecciones del universo tradicional en la época actual. Por ejemplo el de Araceli González Vázquez (IMF-CSIC), que sorprendió a la audiencia con un proyecto de «estudio antropológico de las relaciones interespecíficas en Marruecos, Ceuta y Melilla». El proyecto investiga las prácticas sociales actuales en torno a las relaciones entre humanos y no humanos, categoría esta última que incluye a los animales y a los yennún, o genios, seres que están muy presentes en las creencias populares. En la misma área geográfica se centra el trabajo de documentación que está realizando Rachid el-Hour (USAL), sobre de las vidas y tradiciones en torno a los innumerables awliya (amigos o íntimos de Allah), cuyos mausoleos y memorias forman parte del paisaje físico y cultural marroquí. El-Hour explicó las dificultades de su trabajo de campo, debido, en parte, a la polémica que existe hoy alrededor de esta tradicional manifestación del islam.  Igualmente es Marruecos el escenario de la investigación coordinada por Montserrat Benítez (EEA-CSIC) sobre «variación diastrática en las variedades habladas del árabe vernáculo en Marruecos». Un estudio lingüístico que se centra en las variaciones de uso del árabe marroquí en función del grupo social, pero que también tiene en cuenta para el estudio diversas variantes de esta lengua alejadas geográficamente entre sí.

Como es también habitual en el área de los estudios árabes e islámicos, una parte del interés se centra en las percepciones y representaciones sobre el otro, que tienen su expresión en el orientalismo, el africanismo o la islamofobia.

En el terreno de la geopolítica actual, basado en los acontecimientos de los últimos años, se enmarcan proyectos como el de «resiliencia del autoritarismo, choque de islamismos e intensificación del sectarismo en Oriente Medio y el Magreb», presentado por Ignacio Álvarez-Ossorio, de la Universidad de Alicante (UA). Esta investigación se centra en la agudización de los conflictos armados en Oriente Medio y el Magreb tras las llamadas «primaveras árabes», la resiliencia del autoritarismo, el choque entre los diversos movimientos islamistas en su lucha por la hegemonía y la intensificación del sectarismo. En una línea similar se desarrolla el proyecto «Crisis y dinámicas locales y transnacionales en el Mediterráneo Occidental: cambios sociopolíticos, movilizaciones y diáspora», que presentó Ana Planet, de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y que enmarca tres proyectos ligados por una preocupación común y lanzados desde la UAM, la Universidad de Castilla-La Mancha, y el Instituto de Estudios Sociales Avanzados del CSIC (IESA-CSIC).

Las visiones del otro

Como es también habitual en el área de los estudios árabes e islámicos, una parte del interés se centra en las percepciones y representaciones sobre el otro, que tienen su expresión en el orientalismo, el africanismo o la islamofobia. En el encuentro se presentaron proyectos de revisión del orientalismo, más allá de su consideración como dispositivo de dominación europea sobre las sociedades colonizadas o colonizables de «Oriente». Así, Fernando Rodríguez Medrano (ILC-CSIC), presentando su proyecto sobre «la influencia de la erudición oriental en el desarrollo del pensamiento crítico» de la Modernidad, habló de cómo una parte de la intelectualidad ilustrada europea defendió la exigencia de conocer la lengua árabe y su extensa producción escrita no como una estrategia para conocer y dominar al «otro» islámico sino sobre todo como un modo de conocerse a uno mismo y, en definitiva, de acceso al saber universal. Esta idea, en el caso español, se entrevera con el largo debate sobre el lugar que ocupa al-Ándalus en la historia de España y en qué medida lo árabe puede considerarse propio o ajeno. En este punto abundó Carlos Cañete (UAM) en relación con su proyecto de historización del africanismo español, al que a menudo se considera, de un modo superficial, como variante local del orientalismo europeo. Cañete mostró que el africanismo está ligado a una larga tradición intelectual que considera que existe un vínculo cultural y humano de origen entre las sociedades ibéricas y las norteafricanas. Dicha tradición podría remontarse incluso a Rodrigo Jiménez de Rada (s. XIII), al que sin embargo posteriormente se le ha atribuido la identificación de lo español con lo godo. La adopción estratégica de la afinidad hispano-magrebí como base ideológica de la penetración colonial española en el norte de África, a partir de finales del siglo XIX, no invalida la sinceridad con la que algunos autores defendieron ese vínculo, pero evidentemente crea múltiples ambivalencias y contradicciones, que son por otra parte habituales en la relación española con su otro islámico.

Fernando Bravo López (UAM), especialista en la historia de la islamofobia y de la tradición polémica antimusulmana en España y Europa, fue precisamente quien hizo hincapié en esas ambivalencias históricas y en las reelaboraciones posteriores experimentadas por algunos discursos, como el de Jiménez de Rada, para adecuarlos a líneas de pensamiento ajenas a la intención de sus autores. Bravo mostró que, frente a lo que pudiera parecer a primera vista, no existe una continuidad necesaria entre la polémica islamo-cristiana medieval en la Península ibérica, las diversas retóricas de la Modernidad, el colonialismo y finalmente la islamofobia actual, sino que, además, en cada uno de esos momentos los discursos registran ya importantes variaciones y perspectivas cruzadas. Santiago Palacios (UAM) se refirió explícitamente a los discursos apologéticos de la «violencia religiosa en la Edad Media peninsular», en concreto a la dialéctica de confrontación entre cristianos y musulmanes. El proyecto Controntatio, en el que participa, estudia dichos discursos desde ambas perspectivas, la musulmana y la cristiana, atendiendo a sus actores, sus mutuas influencias y también a los diversos objetivos perseguidos, que podían ser de arenga y justificación de la violencia, pero también sancionaban la inconveniencia de la misma, en función de lo que dictaran los intereses políticos subyacentes. Francisco Javier Moreno Díaz del Campo, de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), abundó en la historización de la polémica antimusulmana española durante la Edad Moderna, cuando se da ya no en un contexto de confrontación entre fuerzas equivalentes sino de violencia contra una minoría, presentando un proyecto en curso sobre las imágenes preorientalistas de los musulmanes en la Península Ibérica antes del Orientalismo y sus conexiones mediterráneas.

Frente a lo que pudiera parecer a primera vista, no existe una continuidad necesaria entre la polémica islamo-cristiana medieval en la Península ibérica, las diversas retóricas de la Modernidad, el colonialismo y finalmente la islamofobia actual.

Estableciendo vínculos entre la historia de las representaciones y la actualidad, se presentaron sendos proyectos con vocación de intervención social más allá del marco académico. La investigadora Laura Galián (UGr)presentó «RETOPEA: un proyecto para promover la tolerancia religiosa y la paz a través de la historia». Partiendo del valor del conocimiento histórico como herramienta para reflexionar sobre el futuro, este proyecto impulsado por la Universidad Católica de Lovaina estudia las iniciativas históricas de construcción de la paz y resolución de conflictos en las tradiciones cristiana, musulmana y judía y cómo ese conocimiento histórico dialoga con la época actual. Más tarde, cerrando el encuentro, la profesora Luz Gómez (UAM) presentó un proyecto incipiente sobre «representaciones del islam en el Mediterráneo glocal», perteneciente al grupo de investigación en Ideologías y Expresiones Culturales Árabes (IEXCUL) de la UAM. El neologismo glocal, que aúna lo global y lo local, se inserta en la voluntad, presente durante todo el encuentro, de reivindicar «lo híbrido en un tiempo que proclama las esencias», como reza la propia descripción del IEXCUL.

El metadebate sobre la investigación y la Academia

Fue precisamente la siempre lúcida e incisiva Luz Gómez quien cerró el encuentro suscitando una reflexión y un debate sobre las dificultades de la investigación en España, así como las malas prácticas que a menudo la lastran. Es un tema que apareció de forma recurrente, solapada o explícita, en varias de las presentaciones y debates, y al que se refirió con crítico humor Mònica Rius al principio del encuentro. Las diversas voces coincidieron —aunque con diverso grado de concreción de las responsabilidades— en valorar negativamente las inercias improductivas de la Administración y la Academia españolas, la infravaloración de determinados campos de investigación, la precariedad e inseguridad laboral en la que trabajan con frecuencia los investigadores y gran parte del personal docente y, por supuesto, el lastre que suponen demasiado a menudo las rivalidades y tensiones que, casi, se respiran en los departamentos universitarios. Los intervinientes recordaron que la intención del propio encuentro ha sido sustituirlas, en el campo de los estudios árabes e islámicos, por dinámicas de cooperación, generación de sinergias y optimización conjunta de los recursos. Los organizadores del encuentro se emplazaron, así, a buscar una periodización de este tipo de encuentro de cara al futuro.