La FUNCI se suma a la lucha contra la pobreza

Autor del artículo: FUNCI

Fecha de publicación del artículo: 17/10/2010

Año de la publicación: 2010

Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria los derechos humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado.

Padre Joseph Wresinski.

Niños africanosEl 17 de octubre de 1987, en respuesta a la llamada de Joseph Wresinski, 100.000 defensores de los derechos humanos se reunieron en el atrio del Trocadero en París para rendir homenaje a las víctimas del hambre, de la violencia y de la ignorancia y manifestar la necesidad de acabar con la miseria y para hacer una llamada a la humanidad, para que unidos hagamos respetar los derechos humanos. Una placa conmemorativa en honor a las víctimas de la pobreza extrema, proclamando este mensaje, fue inaugurada en esta ocasión en la plaza de los Derechos Humanos y las Libertades, allí donde en 1948 se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Las 100.000 personas presentes eran de diferentes orígenes, medios sociales y creencias. Algunas eran importantes autoridades públicas locales, nacionales o internacionales; otras eran familias y personas que vivían en la pobreza extrema y que luchaban cada día para salir adelante.

Tras esta primera celebración, el 17 de octubre de cada año personas que quieren acabar con la miseria y la exclusión, personas que viven en la pobreza y otras que no , se reúnen en el mundo entero a fin de dar testimonio de su solidaridad y su compromiso para que se respeten la dignidad y la libertad de todos los hombres y mujeres. De esta manera nació el Día Mundial de Rechazo a la Miseria.

El 17 de octubre de 1992, el antiguo secretario general de la ONU, el señor Javier Pérez de Cuellar, en nombre de un grupo de personalidades internacionales reunidas en el Comité para el Día Mundial de Rechazo a la Miseria, solicitó a esta organización el reconocimiento del 17 de octubre. El 22 de diciembre de 1992, la Asamblea de las Naciones Unidas proclamó el 17 de octubre como: «Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza». Desde entonces las iniciativas para celebrar este día no han dejado de multiplicarse. En muchos lugares, las reuniones también se llevan a cabo el 17 de cada mes.

Principios comunes

Hoy, el comité para el Día Mundial de Rechazo a la Miseria sugiere que todos aquellos que deseen conmemorar este día pueden adherirse a los principios siguientes que forman parte de una carta común:

1. Para respetar la historia y el espíritu del día se propone:

– Recordar la historia de este día, partiendo de la iniciativa de los más pobres, en base a documentos, invitaciones y testimonios.

– Honrar a las víctimas de la miseria leyendo el texto de la placa conmemorativa y las estrofas de «A la gloria del cuarto mundo de todos los tiempos», que fue leído el 17 de octubre de 1987, y guardando un tiempo de silencio después de la lectura de estos textos.

– Reafirmar la necesidad constante de buscar a los que todavía están ausentes a causa de la pobreza extrema en la que viven.

– Organizar este día como un día de unidad y paz durante el cual cada uno «deja sus diferencias a un lado» y se reúne alrededor de los más pobres, de aquellos que a través del mundo son las primeras víctimas de la violencia. Hay que evitar toda demostración de fuerza.

Chechenia

Destacar durante este día que las personas y familias que viven en pobreza extrema son las primeras defensoras de los derechos humanos, promover su participación activa, poner sus declaraciones y testimonios en el corazón de todas las reuniones e iniciativas. Proporcionar los espacios para que en las reuniones haya una participación genuina de los más pobres, de la gente comprometida con comunidades muy pobres, y de otros ciudadanos que tengan como determinación común erradicar la pobreza extrema.

– Conmemorar el día mundial en lugares significativos para la historia de la humanidad, introducir la historia, a menudo desconocida, de los más pobres, víctimas de la pobreza extrema. Lugares como, por ejemplo, la placa conmemorativa en la plaza de Trocadero y sus reproducciones al rededor del mundo, lugares significativos en cada país, lugares donde vivieron familias muy pobres…

A través del mundo, los más pobres son forzados a vivir con vergüenza. El Día Mundial de Rechazo a la Miseria debe permitirles demostrar su dignidad y liberarse de la dependencia de las limosnas, públicas o privadas. Por lo tanto, sería inadecuado organizar distribuciones de este tipo en este día.

2. Para invitar a todos los ciudadanos e instituciones a juntarse y expresar su rechazo a la pobreza extrema, se propone:

– Hacer que los niños y los jóvenes conozcan los derechos humanos y la lucha contra la pobreza extrema, implicando el medio escolar, la prensa y los movimientos juveniles. Darles la oportunidad de expresar su propio rechazo a la exclusión de otros niños y jóvenes del «mundo del mañana».

– A los grupos de pensamiento filosóficos y religiosos procurar reunir a los más pobres y ponerlos en el centro de sus oraciones y proyectos.

– Implicar, con respeto mutuo, a varios grupos que representan la sociedad civil de cada nación (organizaciones, sindicatos, medios de comunicación…) sin convertir este acontecimiento en una oportunidad de publicidad para nadie.

Joven eritrea

Buscar la contribución y la ayuda de la comunidad internacional. Proponer a los gobiernos locales, nacionales e internacionales la oportunidad de demostrar su solidaridad sin convertir la jornada en una plataforma para promocionar personas o programas políticos.

– Permitir a todos los ciudadanos demostrar su solidaridad y renovar su compromiso realizando un acto que sea significativo en la cultura de su país y que respete el espíritu del día.

Pedimos a los organizadores de la jornada que tengan cuidado en este día para que todos los mensajes que sean comunicados (textos, fotos, películas…) y los acontecimientos respeten la dignidad de las personas que están en el origen de esta celebración.