La ética de guerra

Hoy en día la guerra, ese mal irreparable, se comete sin la mínima noción de ética y de justicia en la mayor parte de los casos.

En los primeros tiempos del Islam la guerra, o la lucha, eran solamente de carácter defensivo y comportaban toda una serie de normas éticas y morales. Así lo dejó estipulado, entre otros, Abu Bakr as-Siddiq, el primer Califa del Islam tras el Profeta:

No tales árboles frutales. No destruyas un lugar deshabitado. No sacrifiques ovejas o camellos excepto para comer. No quemes abejas ni las disperses. No robes del botín, y no actúes cobardemente.