El MAN y la FUNCI presentan una exposición sobre legado material y botánico andalusí

El pasado viernes 5 de junio inauguramos la exposición Materia viva. Un recorrido por la botánica, el arte y la memoria andalusí en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Esta muestra, que se podrá visitar desde el 11 de junio hasta el 11 de octubre, invita a aproximarse a las relaciones que pudieron darse entre la naturaleza y las comunidades humanas en al-Ándalus. Se trata de un doble recorrido que discurre entre las especies vegetales del jardín y una selección de piezas de las colecciones del museo, de forma que se establece una conexión entre los diversos usos de las plantas y los objetos que pueden relacionarse con ellas, así como los espacios donde estuvieron. De este modo, se aporta una mirada más amplia de cómo la herencia cultural islámica contribuyó al desarrollo de una interacción propia de las comunidades del medievo peninsular con su entorno.

En el acto inaugural, tras las palabras de Isabel Izquierdo, Directora del Museo Arqueológico Nacional (MAN), y Mercedes Corujo, Tesorera de la Fundación de Cultura Islámica (FUNCI), se realizaron dos visitas guiadas por el jardín y las salas 23 y 26 de la colección, de la mano de los coordinadores técnicos de la exposición por parte de cada institución, Helena Lahoz Kopiske (MAN) y Sergio Isabel Ludeña (FUNCI).

En el jardín histórico se han señalizado tanto especies vegetales ya existentes como otras que han sido plantadas en este espacio. Son un total de doce plantas, que bien fueron introducidas en la península ibérica durante el periodo andalusí, o bien fueron potenciadas en estos contextos por su conocimiento, empleos o propiedades. En la visita se destacaron especialmente los cítricos, como limoneros y naranjos amargos, cuyos frutos tuvieron usos médicos, higiénicos, y alimentarios; el zumaque, empleado para teñir y curtir gracias a su alto contenido en taninos; el arrayán morisco, una subespecie del mirto común que está siendo recuperada en la actualidad tras siglos de desplazamiento por otras variedades del Mediterráneo; y los diferentes taxones de rosas medievales identificados por un proyecto de ciencia ciudadana que coordina la Asociación de Amigos del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha.

En las salas 23 y 26 del museo, dedicadas a al-Ándalus, se han señalizado algunas piezas que permiten comprender la dimensión que la botánica andalusí alcanzó en diversos sentidos. Algunos ejemplos que se señalaron durante la visita fueron el surtidor de fuente en forma de cervatillo ─procedente de Madīnat al-Zahrā’─ como muestra de la exuberancia de los jardines palatinos; un tintero que pudo contener tintas de origen vegetal y que se relaciona con la importancia de la caligrafía en la mundo islámico; un mortero, esencial en el procedimiento de recetas tanto alimentarias como de farmacopea y perfumería; fragmentos vigas de madera con decoraciones vegetales ─originarios de la mezquita de Córdoba─ que traducen el mundo botánico también a la materialidad de la arquitectura; el jarrón de Hornos ─proveniente de la Alhambra─ que pudo contener aguas aromatizadas; y la cúpula del palacio de Gutierre de Cárdenas y Teresa Enríquez de Torrijos, ejemplo de las continuidades del arte andalusí, y sus ornamentos vegetales, más allá de la conquista castellana.

Este proyecto ha sido posible gracias a la investigación interdisciplinar, los avances en arqueobotánica y las iniciativas de ciencia ciudadana. Así, se están pudiendo recuperar especies vegetales locales que fueron sustituidas por otras variedades. También se han analizado fuentes escritas árabes que aportan información sobre el estudio de las especies por parte de los agrónomos andalusíes y sus usos más frecuentes, así como piezas conservadas en el museo que completan una visión compleja del paisaje cultural de al-Ándalus que permanece hoy presente como materia viva.

La exposición podrá visitarse hasta el 11 de octubre y contará con un variado programa de actividades: un coloquio con especialistas, una jornada científica, visitas guiadas y diferentes talleres.

Queremos dar las gracias a todas las personas y entidades que han colaborado en este proyecto coral con FUNCI: Museo Arqueológico Nacional (Ministerio de Cultura), Real Jardín Botánico (RJB-CSIC), Instituto de Historia (IH-CSIC), Proyecto Medieval Appetites: plant foods in multicultural Iberia (600-1100 AD) (European Research Council, Brussels, BE), GRANT_NUMBER: ERC-2021-AdG 101054883), Estación Biológica de Torretes (Universidad de Alicante), Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, Asociación de Amigos del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha.